Sobre o desmentido da Sala de Imprensa do Vaticano

As informações dadas por Tornielli (veja post abaixo) sobre a "reforma da reforma litúrgica" foi desmentida pela Santa Sé. Contudo, como nos diz o blog La Bahardilla de Jerónimo, isso pode ser apenas mais um sinal da confirmação da "reforma". Reproduzo o texto daquele blog.


Sobre la desmentida de la Oficina de Prensa

“Por el momento, no existen propuestas institucionales referentes a una modificación de los libros litúrgicos en uso”, fue la afirmación del Padre Ciro Benedettini, vicedirector de la Oficina de la Prensa de la Santa Sede, que pareció dejar atrás la importante noticia publicada por Andrea Tornielli el pasado sábado, una noticia que suscitó tanta alegría en muchos católicos como desconcierto en otros. Habría que aclarar, basándonos en la experiencia, que este tipo de “desmentidas de rutina” lanzadas por la Oficina de Prensa no implican, en la mayoría de los casos, una inexistencia de los asuntos que se desmienten. Basta recordar que el tan mencionado “indulto para celebrar la Misa tridentina” (que luego tomaría el nombre y la forma de “Motu Proprio Summorum Pontificum”) fue desmentido en varias ocasiones por la Oficina de Prensa, incluso semanas antes de su publicación. Se puede pensar también en el tan rumoreado nombramiento del Cardenal Cañizares como Prefecto de la Congregación para el Culto Divino, que fue negado una y otra vez, incluso por el mismo involucrado. Finalmente, se puede recordar el reciente asunto de la tumba de San Pablo Apóstol: el Cardenal Arcipreste de la Basílica de San Pablo negó la existencia de eventuales investigaciones del sarcófago tan sólo unos días antes de que el mismo Santo Padre anunciara sus resultados. Por otro lado, a favor de la veracidad de la noticia publicada por Tornielli, tenemos un elemento clave: el pensamiento de nuestro actual Sumo Pontífice. Quien lo haya leído, quien lo haya escuchado, sabe cuán importante ha sido y es para él la Liturgia. Esto se vislumbra en el conjunto de su obra, en la gran variedad de sus intervenciones, pero si quisiéramos elegir una frase representativa, podríamos recordar ésta:“Estoy convencido de que la crisis que estamos viviendo hoy en la Iglesia se debe en gran medida a la desintegración de la liturgia”. Y, al respecto, podemos pensar que dos de los periodistas que más lo han conocido y que han llegado a escribir libros con él, Vittorio Messori y Peter Seewald, pronosticaron una intervención en el tema del nuevo Papa cuando la Providencia quiso elevar a la Sede de Pedro al anciano cardenal alemán. Por último, hay que aclarar que sería engañoso pensar que podemos esperar del Papa Benedicto fortísimas intervenciones que, sin previa consulta y en tiempos apresurados, obligaran a todos con la más estricta fuerza de ley. Quien erróneamente pronosticaba esto al comienzo del pontificado benedictino ciertamente estaba equivocado pero por desconocer la personalidad y el estilo de Joseph Ratzinger, un estilo que con tanta claridad describen quienes han trabajado cerca de él en la Congregación para la Doctrina de la Fe. Su estilo consiste en consultar, profundizar, debatir, buscar el consenso, realizar una síntesis de las diversas opiniones, sin alejarse nunca de lo que considera necesario para la vida de la Iglesia. Su estilo es también, al contrario de lo que manifestaban las injuriosas caricaturas del “Panzer cardinal”, la paciencia del amor que con tanta precisión describe don Nicola Bux en su último libro. En conclusión, teniendo en cuenta tanto el pensamiento de Joseph Ratzinger-Benedicto XVI y su manera de actuar así como también el talante y el plan de trabajo del Cardenal Cañizares, su “ministro de Liturgia”, podemos creer que efectivamente, en el seno de la Congregación de Culto, se está realizando un sereno pero eficiente trabajo que aspira, en principio, a recuperar parte de lo que se ha perdido en los turbulentos años post-conciliares en materia litúrgica según la “hermenéutica de la continuidad” que promueve Benedicto XVI. Esto se ve confirmado, además, por algunas voces autorizadas que, desde Roma, han confirmado hace algún tiempo a esta Buhardilla que el dicasterio vaticano de Liturgia está trabajando en este sentido por decisión del Santo Padre aunque, ciertamente, también se admite que esto requerirá tiempo.Finalmente, es curioso el hecho de que, precisamente cuando la Sala de Prensa lo niega, Il Giornale (el periódico donde escribe Tornielli) vuelva a insistir en el tema presentando las 5 novedades, contenidas en el documento entregado al Papa, e informando que ahora han pasado al análisis de obispos y cardenales de la Congregación para el Culto Divino. De este modo, queda confirmado tanto el trabajo del dicasterio como la necesidad de tiempo en sus diversas etapas. He aquí nuestra traducción de los 5 puntos que ofrece hoy el diario italiano


“A. Se intenta revisar la parte introductoria del Misal poniendo más frenos a la creatividad, y subrayando el sentido de lo sagrado y la importancia de la adoración.


B. Se prevé, en el futuro, la re-publicación de todos los misales bilingües, con el texto latino en el frente.


C. Se quiere contener la práctica, ya difundidísima, de dar la Comunión en la mano, recordando que se trata de una concesión extraordinaria pero que el modo normal de recibir la Hostia es en la boca.

D. Se pide que, en las solemnidades, se vuelva a celebrar en latín, también según el nuevo rito

E. Se subraya la importancia para el celebrante de dirigirse hacia Oriente, al menos durante la consagración eucarística, como ocurría en la praxis anterior a la reforma, cuando tanto fieles como sacerdote miraban hacia la cruz y el sacerdote daba la espalda a la asamblea.”

Ratzinger riforma la messa. Basta con l’ostia sulla mano

Fonte: Andrea Tornielli no Il Giornale.

Damian Thompson também reverberou a notícia.

Tradução em português no blog FratresinUnum

Roma. Il documento è stato consegnato nelle mani di Benedetto XVI la mattina del 4 aprile scorso dal cardinale spagnolo Antonio Cañizares Llovera, Prefetto della Congregazione per il Culto Divino. È l’esito di una votazione riservata, avvenuta il 12 marzo, nel corso della riunione «plenaria» del dicastero che si occupa di liturgia e rappresenta il primo passo concreto verso quella «riforma della riforma» più volte auspicata da Papa Ratzinger. Quasi all’unanimità i cardinali e vescovi membri della Congregazione hanno votato in favore di una maggiore sacralità del rito, di un recupero del senso dell’adorazione eucaristica, di un recupero della lingua latina nella celebrazione e del rifacimento delle parti introduttive del messale per porre un freno ad abusi, sperimentazioni selvagge e inopportune creatività. Si sono anche detti favorevoli a ribadire che il modo usuale di ricevere la comunione secondo le norme non è sulla mano, ma in bocca. C’è, è vero, un indulto che permette, su richiesta degli episcopati, di distribuire l’ostia anche sul palmo della mano, ma questo deve rimanere un fatto straordinario. Il «ministro della liturgia» di Papa Ratzinger, Cañizares, sta anche facendo studiare la possibilità di recuperare l’orientamento verso Oriente del celebrante almeno al momento della consacrazione eucaristica, come accadeva di prassi prima della riforma, quando sia i fedeli che il prete guardavano verso la Croce e il sacerdote dava dunque le spalle all’assemblea. Chi conosce il cardinale Cañizares, soprannominato «il piccolo Ratzinger» prima del suo trasferimento a Roma, sa che è intenzionato a portare avanti con decisione il progetto, a partire proprio da quanto stabilito dal Concilio Vaticano II nella costituzione liturgica Sacrosanctum Concilium, che è stata in realtà superata dalla riforma post-conciliare entrata in vigore alla fine degli anni Sessanta. Il porporato, intervistato dal mensile 30Giorni, nei mesi scorsi aveva detto a questo proposito: «A volte si è cambiato per il semplice gusto di cambiare rispetto a un passato percepito come tutto negativo e superato. A volte si è concepita la riforma come una rottura e non come uno sviluppo organico della Tradizione». Per questo le «propositiones» votate dai cardinali e vescovi alla plenaria di marzo prevedono un ritorno al senso del sacro e all’adorazione, ma anche un recupero delle celebrazioni in latino nelle diocesi, almeno durante le principali solennità, così come la pubblicazione di messali bilingui - una richiesta, questa fatta a suo tempo da Paolo VI - con il testo latino a fronte. Le proposte della Congregazione che Cañizares ha portato al Papa, ottenendone l’approvazione, sono perfettamente in linea con l’idea più volte espressa da Jopseph Ratzinger quando ancora era cardinale, come attestano i brani inediti sulla liturgia anticipati ieri dal Giornale, che saranno pubblicati nel libro Davanti al Protagonista (Cantagalli), presentato in anteprima al Meeting di Rimini. Con un nota bene significativa: per l’attuazione della «riforma della riforma» ci vorranno molti anni. Il Papa è convinto che non serva a nulla fare passi affrettati, né calare semplicemente direttive dall’alto, con il rischio che poi rimangano lettera morta. Lo stile di Ratzinger è quello del confronto e soprattutto dell’esempio. Come dimostra il fatto che, da più di un anno, chiunque vada a fare la comunione dal Papa, si deve genuflettere sull’inginocchiatoio appositamente preparato dai cerimonieri.


Relações perigosas

Na semana passada (preste atenção na fonte da notícia) o núncio apostólico no Brasil - uma espécie de embaixador do Vaticano - Dom Lorenzo Baldisseri recebeu Fernando Collor de Mello na nunciatura para uma conversinha sobre o acordo entre o Brasil e a Santa Sé. no final do papo, Collor deu ao núncio um texto que pronunciou no Senado sobre a encíclica Caritas in Veritate. Para mim, dois fatos, no mínimo, interessantes: misturar Collor com a questão do acordo é dar banana pra macaco: "São as relações 'promíscuas' entre a Igreja e os 'velhos coronéis' de sempre", insistiriam aqueles que veem a história e as relações humanas somente através das lentes da "luta de classes" misturado com o "ópio do povo". Contudo, mesmo que seja interesse da Igreja que esse acordo seja aprovado, e é, aproximar-se de Collor não é uma das atitudes que a prudência nos instaria. Bastaria saber: Collor foi designado para tal encontro ou convocado por Dom Baldisseri? A resposta já desanuviaria um pouco a fumaça que levanta das questões envolvidas. O segundo fato: Collor falando sobre o amor e a verdade e defendendo a ética e a dignidade da pessoa humana. Vamos todos agradecê-lo pelo discurso e, principalmente, pelo grande testemunho que deu e ainda dá em seu trabalho no Senado Federal na defesa dos pobres e necessitados.

Acordo da Santa Sé com o Brasil não fere a Constituição, afirma presidente da CNBB

O presidente da Conferência Nacional dos Bispos do Brasil (CNBB), dom Geraldo Lyrio Rocha, voltou a afirmar nesta quinta-feira, 20, que o acordo sobre o Estatuto Jurídico da Igreja Católica do Brasil, assinado em novembro do ano passado pela Santa Sé e pelo Brasil, não fere a Constituição Brasileira nem concede privilégios à Igreja Católica.

“O acordo não fere em nada a Constituição Brasileira nem o Estado Laico, nem pretende conseguir privilégios para a Igreja Católica. A rigor, não há elementos novos no Acordo. Ele congrega num único instrumento jurídico, o que já está contido na Constituição Brasileira, na legislação do país e na jurisprudência”, afirmou dom Geraldo Lyrio, durante a entrevista coletiva concedida na sede da CNBB após o encerramento da reunião do Conselho Episcopal Pastoral da Conferência dos Bispos.
O vice-presidente da Conferência, dom Luiz Soares Vieira, e o secretário geral, dom Dimas Lara Barbosa, também participaram da coletiva. Leia, abaixo, os principais trechos da entrevista.



O que muda com o Acordo
Dom Geraldo Lyrio -
A Igreja Católica tem personalidade jurídica. O único reconhecimento de que dispomos é um decreto assinado em 7 de janeiro de 1890, portanto, logo após a Proclamação da República. Este documento se tornou frágil porque usar um documento de 1890 para comprovar a personalidade jurídica da Igreja faz com que haja dificuldades nos processos. Quem propôs o acordo não foi a CNBB. A questão foi levantada pela primeira vez, na década de 1990, por dom Ivo Lorscheiter. A ideia era ter um dispositivo legal mais consistente, do que simplesmente um decreto assinado logo após a Proclamação da República.

Dom GeraldoAcordo polêmico?


Dom Geraldo Lyrio - O Acordo não é polêmico. Alguns é que estão fazendo polêmica em torno dele.Todo o seu conteúdo teve ampla discussão com o Governo Brasileiro. As discussões que se levantam em torno do acordo têm motivações diversas: partidárias, religiosas e ideológicas. Lendo o acordo de maneira isenta, examinando cada artigo, os próprios parlamentares vão perceber que ele não traz nenhuma forma de prejuízo para o Estado Brasileiro. Cada artigo tem sempre a ressalva: “de acordo com a Constituição, de acordo com a legislação”, o que deixa mais evidente o seu teor.


Laicidade do Estado
Dom Geraldo Lyrio –
O acordo não fere em nada a Constituição Brasileira nem o Estado Laico, nem pretende conseguir privilégios para a Igreja Católica. A rigor, não há elementos novos no acordo. Ele congrega, num único instrumento jurídico, o que já está contido na Constituição Brasileira, na legislação do país e na jurisprudência. Ele dá o arcabouço jurídico a esta consideração do Estado Brasileiro com relação ao reconhecimento da personalidade jurídica da Igreja Católica.


O Estado brasileiro é laico desde a Proclamação da República, porém, laicidade não é sinônimo de Estado anti-religioso ou ateu. É preciso também que se distinga Estado de sociedade. O Estado brasileiro é laico, a sociedade brasileira não; pelo contrário, nossa sociedade é profundamente religiosa. Ao Estado laico cabe assegurar a liberdade das diversas expressões religiosas.

Exemplo para outras igrejas e religiões
Dom Geraldo Lyrio -
A assinatura de um acordo desta natureza entre o Estado Brasileiro e a Santa Sé abre as portas para outras formas de convênios que poderiam ser feitos entre o Estado Brasileiro e outras denominações cristãs dentro do seu próprio estatuto jurídico, como também com outras religiões não-cristãs.
Dom LuizDom Luiz Soares - O acordo não quer fechar as portas do diálogo com as outras religiões, pelo contrário. Esta seria uma oportunidade muito boa das outras Igrejas pleitearem um acordo e nós, católicos, as apoiaríamos.

Prática comum
Dom Geraldo Lyrio -
Acordo entre um Estado e Santa Sé não é novidade. O Brasil é um dos poucos países da América Latina que não tem um acordo com a Santa Sé. Mais de 100 Estados, inclusive alguns que não têm tradição católica nem cristã como os Islâmicos, têm acordo com a Santa Sé. Há vários países que têm acordos com diversas denominações cristãs: Alemanha com a Igreja Luterana e outras confissões; a Itália com a Assembleia de Deus, com a Igreja Adventista do Sétimo Dia e outras. A França, país com forte tradição laica, tem acordo com a Santa Sé.

Ensino religioso
Dom Dimas Lara -
Sobre o ensino religioso nas escolas, alguns países europeus reconhecidamente laicos, que têm o acordo com a Santa Sé, têm incluso o ensino religioso em sua grade escolar. Nesses países a Igreja Católica não é excluída de opinar e contribuir para uma melhor educação do país. Na realidade, um acordo deste tipo, longe de ferir, afirma a laicidade do Estado e da maneira mais positiva, pois, não se trata do Estado legislar na vida interna da Igreja, e nem da Igreja querer se impor ao Estado.


Do site da CNBB.

Justiça decide por manter a cruz nas repartições

Depois que o Ministério público Federal brasileiro fez o pedido para que símbolos religiosos - a cruz, na verdade - fossem retirados de suas repartições no Estado de São Paulo, a juíza federal Maria Lúcia Lencastre Ursaia, da 3ª Vara Cível Federal de São Paulo, através de uma liminar, recusou tal pedido. Segundo a juíza, "O Estado laico foi a primeira organização política que garantiu a liberdade religiosa. A liberdade de crença, de culto e a tolerância religiosa foram aceitas graças ao Estado laico e não como oposição a ele. Assim sendo, a laicidade não pode se expressar na eliminação dos símbolos religiosos, mas na tolerância aos mesmos. " Conforme a decisão, a presença de tais símbolos no espaço público não oferece "qualquer ofensa à liberdade de crença, garantia constitucional, eis que para os agnósticos ou que professam crença diferenciada, aquele símbolo nada representa assemelhando-se a um quadro ou escultura, adereços decorativos".

Verão movimentado no Vaticano: termina a"limpeza" da Secretaria de Estado

Do site Infordeus

¿Termina? El viernes pasado, Benedicto XVI destinó al hasta ahora Subsecretario para las Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado del Vaticano, Mons. Pietro Parolin, a Venezuela como Nuncio Apostólico. Era el único superviviente del antiguo equipo del cardenal Sodano, después de la 'purga' del pasado julio. Efectivamente, Un día antes de romperse la muñeca derecha, el Papa había firmado una serie de ceses y nombramientos entre los que destacaba el cese del número dos de la sección de Asuntos Generales de la Secretaria de Estado, un cargo equivalente al de subsecretario de Interior en los gobiernos seculares, y el de otro destacado integrante de lo que se denomina en la Curia la 'Sacra Corona', un grupo de prelados, altos cargos de la burocracia de la Secretaría de Estado, que constituirían un reducto de la tendencia 'postconciliar' abiertamente contraria al papado de Benedicto XVI. Los prelados Caccia, Viganò y ahora Parolin han sido 'promocionados' al Líbano, al gobierno de la Ciudad del Vaticano, y a Venezuela, respectivamente, lejos de sus estratégicos puestos en la Secretaría de Estado. Los cambios parecen consecuencia de la crisis que conmocionó al Vaticano durante el primer trimestre de este año, a raíz del levantamiento de la excomunión a los cuatro obispos lefebvrianos, en la que afloraron graves errores de descoordinación entre la Congregación de Obispos, la Comisión Ecclesia Dei, la Oficina de Información de la Santa Sede y la misma Secretaría de Estado. Parolin, nacido en 1955, había entrado en el servicio diplomático de la Santa Sede en julio de 1986. Trabajó en la representación pontificia en Nigeria y en México, antes de incorporarse a la Sección para las Relaciones con los Estados en la Secretaría de Estado, en la que llegó a Subsecretario en noviembre de 2002. En el puesto de Parolin, el Papa ha elegio a Ettore Balestrero, como nuevo Subsecretario, una persona que desde el 2001 trabajaba ya en la sección. Ell mes pasado hubo otros dos relevos de importancia. Gabriele Giordano Caccia fue sustituido como Asesor para Asuntos Generales, el 'ministerio del Interior' del Vaticano, por al sacerdote estadounidense Peter Brian Wells, que era consejero de nunciatura en esa misma sección y trabajaba desde 2002 en la Secretaría de Estado. Junto a él, el arzobispo Carlo Maria Viganò, hasta entonces delegado para las representaciones pontificias con categoría de nuncio apostólico, y junto a Caccia y Parolin integrante de lo que se denomina irónicamente «Sacra Corona», una especie de 'secretaría' dentro de la Secretaría de Estado, fue alejado de la sección de asuntos generales para 'promocionarle' al cargo administrativo de secretario general de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano. Junto a ellos, otro alto funcionario con rango de consejero de nunciatura en la misma sección, Franco Coppola, fue enviado como nuncio apostólico a Burundi, probablemente también como consecuencia de la crisis. Coppola se ocupaba del Medio Oriente. Se decía que Caccia y Parolin eran realmente los que mandaban en las dos secciones de la Secretaría de Estado, -Asuntos Generales y Relaciones con los Estados- y que lo hacían más que sus respectivos titulares Fernando Filoni y Dominique Mamberti, y más incluso que el propio primer ministro, Tarcisiom Bertone. Veremos cuál es la sintonía con los nuevos subsecretarios Peter Brian Wells y Ettore Balestrero, funcionarios experimentados, y cómo eso mejora los problemas de comunicación internos y los desmadrados pulsos de poder en el Vaticano de los últimos tiempos Otros notorios miembros de la misteriosa 'Sacra Corona', la burocracia diplomática que ostenta el poder 'de facto' de la Curia, son monseñor Polvani, sobrino de Viganò, y Paolo Sardi, también funcionario de alto nivel.

A missa tridentina no Brasil: relações entre fiéis e bispados


missaFoto do blog http://missale.blogspot.com/

Ando pensando em escrever algo sobre o rito romano extraordinário no Brasil. Desde a Summorum Pontificum em 2007, cresceu o pedido pela “missa tridentina” por vários grupos pelo país. Como viram, o tema não é ponto pacífico entre muitos clérigos da alta hierarquia católica brasileira. De fato, omoto proprio de Bento XVI tirou o poder dos bispos no que tange a permissão ou não desta forma do rito romano. Muitos destes bispos e clérigos, próximos de movimentos sociais e das CEBs (Comunidades Eclesiais de Base), veem com desconfiança esses grupos. Não se pode negar que várias vezes tais grupos seguem um tom sectário, o que não ajuda nem às suas próprias exigências, nem mesmo à instituição a que pertencem. A partir de uma pesquisa pela web do termo “Summorum pontificum” nos diversos sites de diversas arquidioceses do Brasil e também na CNBB (Conferência Nacional dos Bispos do Brasil), constatei uma coisa interessante: nem nos sites das arquidioceses do Rio de Janeiro, Belo Horizonte e nem mesmo no site da CNBB foram encontrados em seus sistemas de busca qualquer referência ao documento. Já no site da arquidiocese de São Paulo encontra-se o documento completo para consulta. Claro que a alta hierarquia não deseja publicizar a notícia infinitamente. Tem medo de divisões. E o “povo de Deus”? O povo, que é povo, não tem a mínima idéia nem do que seja “missa tridentina”, muito menos um moto proprio. Contudo, é de se perguntar, por exemplo, por que no Rio de Janeiro, onde existem duas igrejas que celebram em tal rito, ou Belo Horizonte, que possui três lugares aonde tembém acontecem essas missas, não encontramos qualquer referência em suas páginas na web. Ainda mais: no Brasil, já são sessenta e oito lugares que desenvolvem a prática. E a CNBB não faz referência ao documento ou ao rito em nenhum espaço em seu site. Nem com os termos “missa tridentina” ou “rito extraordinário” tivemos sucesso. É de se averiguar as relações dos vários bispados o Brasil com esses fiéis que pedem lugares para que se celebrem nessa forma. Qual o grau de autoridade de um documento pontifício no Brasil? Eis a questão.

Comissão aprova acordo Brasil-Vaticano

Christophe Simon/Efe
No Vaticano, Lula se encontra com o papa Bento 16 e discutem projeto para igreja

Segundo reportagem de Renata Mariz no Estado de Minas de hoje (também no Correio Braziliense de ontem), Comissão de Relações Exteriores da Câmara dos Deputados aprovou o acordo do Brasil com o Vaticano, faltando apenas a aprovação por votação em plenário. Claro que não faltaram reações, especialmente da bancada evangélica que elaboram uma ação de inconstitucionalidade. Uma das questões mais polêmicas que leva ao desacordo é a do ensino religioso nas escolas públicas de ensino fundamental. A parte que gerou desconfianças da bancada evangélica foi a que dizia que o ensino religioso, "católico e de outras confissões religiosas, de matrícula facultativa" deverá constituir disciplinados horários normais das aulas. Esse "católico" que vem antes das "confissões" é que gera a celeuma. Outros dois pontos são a questão da imunidade tributária, que não tem nada de novo, já que entidades que desenvolvem trabalhos sociais já a usufruem. E o terceiro e último ponto da discórdia é sobre os "ajustes adicionais". Nele afirma-se que tal acordo "poderá ser complementado por ajustes concluídos entre as partes".

Claro que hoje não faltariam aqueles que fariam os seus comentários sobre o fato. Mas na mídia geral, é de assustar a falta de compreensão referente à teologia e à doutrina católica sobre o Estado. Hélio Schwartsman, por exemplo, cita a Vehementer nos (1906) de Pio X - que afirma que a separação da Igreja e do Estado é "tese absolutamente falsa" e "erro pernicioso" para basear sua idéia de que o Vaticano é bem mais intolerante nessa matéria do que a CNBB e que "tal carta nunca foi atualizada". Parece que Schwartsman esquece do famigerado Concílio Vaticano II, que com seu documento Dignitates Humanae apresentou uma Igreja - sem negar sua missão imanente de evangelizar - defensora das liberdades civis, principalmente a liberdade religiosa, o que levou, posteriormente, a um conflito cada vez mais duro com os partidários de Pio X, isto é, os lefebvristas e tradicionalistas em geral.

Por que o medo, Excelência Reverendíssima?

As pendengas envolvendo padres que desejam celebrar a "missa antiga" e seus bispos também dispontam no Brasil. Segundo matéria de Luciano Assis (que contém alguns erros: João XXIII não assinou os documentos do Vaticano II, muito menos em 1969!; além disso, falar que Bento XVI é um "tradicionalista declarado" é pra lá do nonsense), um grupo de jovens - o Grupo de Estudos Santo Antônio - lançou várias críticas a vários padres de americana e ao próprio bispo de Limeira, D. Vilson Dias de Oliveira, que é considerado um opositor da prática litúrgica tridentina. O ponto interessante é o espanto do bispo ao saber que é um "grupo de jovens" que pede para que o moto proprio Summorum Pontificum seja cumprido: "Me espanta o fato desse grupo ser formado por pessoas tão jovens", disse ao repórter do jornal O Liberal, de Americana. Por que o espanto, Vossa Excelência Reverendíssima? Muitos jovens hoje, na secura espiritual em que vivem e frente à baderna litúrgica de muitos padres, buscam "novas" formas de se comunicar com o transcendente. Esses jovens percebem que a história e a tradição têm seu lugar no caminho espiritual, que não se joga fora centenas de anos de cristianismo somente por um desejo inovador. Bento XVI, sabendo disso, possibilitou novamente a missa em rito extraordinário sem a necessária permissão do bispo. Mas por que o medo, Vossa Excelência Reverendíssima? Por que?

Frithjof Schuon e a transfiguração do homem


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Foi lançado essa ano, pela editora Sapientia, um clássico da literatura religiosa mundial: A transfiguração do homem, de Frithjof Schuon. Schuon, que nasceu na Basiléia em 1907 e morreu em 1998 é considerado um dos maiores filósofos da religião do século XX e é, junto com René Guénon, o principal nome da chamadaFilosofia perene. Segundo o filósofo, a “verdade perene” é refletida pelas diversas religiões durante toda a história. Para ele, a doutrina metafísica que é ensinada pelo cristianismo, budismo, hisduísmo, islamismo, judaísmo etc (esoterismo) é convergente, sendo diferente apenas as “formas” pelas quais é assimilada e refletida em dogmas e rituais (exoterismo). Como não poderia de ser, o tema é complexo e leva as várias identidades religiosas a um rechaço duro de tal teoria. Por outro lado, mesmo tais grupos tendo receio de certo relativismo das crenças a partir desta perspectiva, não vale a pena deixar de ler tal livro, belíssimo em sua prosa na busca de entender “o que é o homem” e as diversas questões relacionadas com a modernidade secularizante, que leva o homem a certa languidez e desfibramento espiritual. Cito abaixo uma das partes que me chamou a atenção, principalmente depois da leitura sobra a “tirania da maioria” de Tocqueville:

” [...] logicamente, a democracia se opõe à tirania, mas de fato ela leva à tirania [...] A ilusão democrática aparece sobretudo nos traços seguintes: na democracia, é verdadeiro aquilo em que a maioria acredita: é ela que na prática ‘cria’ a verdade; a própria democracia só é verdadeira na medida e durante o tempo em que a maioria crê nela, ela traz em seu seio, portanto, os germes de seu suicídio”.

Laicidade sim, laicismo não

O ministério público federal quer tirar todos os símbolos religiosos das repartições públicas do estado de São Paulo. Vide crucifixos católicos. É fato. Mais uma vez, no Brasil, vemos aqueles que adoram caçar sarna para se coçar. A discussão sobre a laicidade é legítima e importante. Porém não nesses termos. Meu receio é que com este tipo de atitude caíamos, aí sim, em um estado de intolerância. Aqui não é a França, carregada por séculos de um certo anti-celricalismo seminal. Querem copiar um modelo de laicidade num país que foi marcado por guerras religiosas. Por que não pensar nos Estados Unidos. Como no maior país democrático do mundo (não em número de população, pois sabemos ser a Índia, mas em grau de desenvolvimento) se jura sobre a Bíblia? Como em sua moeda está escrito “In God we trust”? Como a religião tem um papel a jogar de extrema importância no debate público? Tocqueville explica. Nós, por outro lado, temos uma história particular e não é eliminando-a a partir de decretos que as coisas se resolvem. Fomos constituídos pela diversidade e se tais símbolos aparecem em vários lugares é por que fazem parte da história e da cultura do país. O estado brasileiro é laico, mas não é laicista. As expressões religiosas podem se dar tranquilamente e sem ingerência do Estado nisso ou naquilo. Se desejam realmente tomar atitudes como estas por que não exigem também que tirem a palavra “Deus” da constituição federal, abolem os feriados nacionais que são nomeadamente de caráter religioso, mudem os nomes das ruas que remetem a figuras religiosas e que retirem do corcovado o Cristo Redentor?

Abaixo-assinado em favor do concílio demonstra divisões interpretativas

Atualmente gira por aí um abaixo-assinado para o “reconhecimento do Concílio Vaticano II” (sic). Não sei qual é o conteúdo de tal documento, mas de acordo com algumas fontes, “a iniciativa demonstra a esperança com respeito ao “aggiornamento”, ou seja, que a Igreja se abra às demandas do tempo atual, reconhecendo que Deus se fez homem”. Pergunto-me quando a Igreja deixou de lado as determinações do concílio. Muitos dizem que a Igreja atual, isso quer dizer Bento XVI, nega os caminhos do concílio, visando retroceder a um tempo “pré-conciliar”. Contudo, o que acontece são noções diferentes de que o concílio representou verdadeiramente para a Igreja. Muitos daqueles que afirmam tal “traição ao concílio” assumem perspectivas que mesmo o evento conciliar sequer tratou. Como já disse uma vez, o concílio como evento aconteceu e morreu em 1965. Como possibilidades interpretativas está aberto e ainda não se fechou. Dessa forma, não é surpresa que os abusos hermenêuticos se dão por todos os lados, afirmando que dizem “em nome do concílio”